Si dura, madura.

Mientras paseaba miré una pareja de adolescentes abrazados, mejor dicho pegados, y pensé que es una lástima que esos amores no lleguen tan lejos; es típico que cuando somos inmaduros no dejamos madurar al amor.

Y luego pensé en la diferencia de ese tipo de amor con el mío. Me di cuenta que aún me siento como adolescente cuando lo veo, me corre adrenalina cuando me toca y juego a coquetearle como si fuera la primera vez. Pero terminé por entender que para que el amor no muera necesita de prudencia, reflexión y sensatez.

Mantenerlo vivo y enseñarlo a nadar en un mar de ilusiones, conservarlo saludable porque aprendió la dieta de la paciencia, ayudarlo a crecer con las dosis de tolerancia, y mientras no olvide del respeto es casi seguro que continuará madurando.

A veces veo que pocas parejas se permiten las pruebas porque se consigue placer inmediato cuando los deseos viajan solos y atienden solo a un ego. Y entonces se pierde esa oportunidad de dejar al amor durar para madurar.

Julietajimz

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