Gestión de pensamientos para evadir la congestión.

Gestionando pensamientos, así se llama lo que hago en el carro cuando voy camino al trabajo y vuelta a casa. Es mi tiempo de valorar las ideas, inventarme sueños, planear ilusiones y dejarme llevar por el deseo.

Pero me toma entre 40 minutos y una hora esta actividad que me encanta. Abstraerme del presente y evitar la congestión de mal humor, ese que se da al mirar que en 10 minutos un peatón ha caminado más distancia que las contaminantes cuatro llantas.

Disfruto evadir la congestión vehicular porque es cuando mis pensamientos me llevan a esas buenas ideas, aunque no tienen tiempo de realizarse. Últimamente tengo mucho trabajo y me la paso posponiendo la diversión y hasta algunas necesidades físicas (el ejercicio, el ejercicio, no adelanten juicios).

Y ya me voy a comer porque tengo hambre y esa necesidad ahí sí, no la quiero posponer.

Julietajimz

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