¿A qué juegas mamá?

Ayer me sucedió algo muy gracioso con mi hija.

Bajé del auto y enseguida abrí la puerta trasera para sacar a Sofia de su silla de bebé. Yo traía en la mano las llaves y mi celular, y me estorbaban en la complicada pero ya bien aprendida operación de desabrochar el cinturón con los mil seguros de la sillita, por eso decidí dejar las llaves y el celular en el techo del carro.

Cuando saqué a Sofi la cargué de un lado y con el brazo que me quedó libre traté de coger las cosas del techo y cerrar la puerta, sin embargo al hacer ésto último mi celular salió volando al suelo, pude ver su caída como si estuviera en cámara lenta: Chocó contra el suelo, rebotó, se desprendió el plástico que cubre al teclado y quedó en el suelo, peeeerooo los botonsitos fueron a dar hacia la salpicadera de la llanta trasera, chocando con la parte superior para luego salir en dirección detrás de la llanta, es decir, al interior, del lado opuesto a la parte bonita del neumático.

Ni yo supe cómo paso. La búsqueda se hizo un poco difícil, pues no pude ver en qué parte quedó. Tuve que dejar a Sofía parada a un lado del carro mientras decididamente comencé a buscar el dichoso plástico. Mi hija me miraba con una expresión analítica pero divertida, podía leer en su cara ¿a qué juegas mamá?

Al minuto ya éramos dos las agachadas, asomándonos debajo del carro, yo buscando el plástico y Sofia simplemente imitándome. Me encantaría haber visto la escena desde lejos, una señora de rodillas con cara afligida metiendo mano a la parte interna de la llanta tratando de encontrar algo y una niñita repitiendo cada movimiento. Debió haber hecho reír a más de una persona.

Tardamos como 10 minutos ahí agachadas, ambas de rodillas, mirando las faldas del auto. Hasta que finalmente encontré el teclado, bien atorado en unos tubos. Ya al final estábamos las dos atacadas de la risa viendo el celular por fin completo.

Julietajimz

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