Perfectible

-¿Qué buscas con esa actitud?
– simplemente ser perfecta
– ¿Crees que es lo mejor?
– sí, es lo que quiero, y es lo que busco.

Después nos quedamos calladas un buen rato. Fue cuando empezó a explicármelo todo.

– Quiero sentirme bien conmigo misma, quiero ser perfecta, poder controlarme, saber que tengo las riendas de lo que me sucede y manejar todo lo que esté a mi alcance. No me gusta ser navegante de la corriente, quiero poder crear la mía propia.

Dio un profundo suspiro, regularizó su acelerada respiración y continúo.

– Ser perfecta es una forma de recordarme que yo puedo crear las corrientes que deseé en mi vida. Adoro las sorpresas y sin embargo odio las circunstancias que se salen de mis manos y me lastiman. Por eso busco la perfección.

Traté de comprender el significado de esas palabras. Me quedé pensándolo mientras seguía con mi cigarro entre los dedos. Comprendía ese deseo de tener el control como ella lo decía, pero aún así no justificaba el medio.

Y de repente las palabras salieron de mi boca.

– Si quieres controlar todo perderás la alegría de la sorpresa, olvidaras el aquí y el ahora por pensar en qué podría pasar; no disfrutarás de lo que te está sucediendo porque buscarás la forma de tener en tus manos lo que quieres que pase.

Y antes de que pudiera terminar lo que quería decir, ella comenzó a llorar. Las lágrimas salieron de sus ojos tan rápido que pensé que tenía mucho rato conteniéndolas. Dejó escapar varios sollozos, tomó la única servilleta que teníamos sobre la mesa y la pasó delicadamente por debajo de sus ojos, tratando de no arruinar su maquillaje. Por Dios que trataba de entender a esa muchacha que tenía frente a mí, me sentía desesperada por no poder ayudarla, se veía tan fuerte hace un minuto y ahora la miraba tan frágil.

Con un pedazo de papel ya mojado y su apenas buena respiración ahora por la boca, dijo:

– Sé muy bien de que se trata, siento como si no estuviera presente, vivo añorando el pasado y quiero controlar lo que viene. No sé qué me esta pasando.

Absorbió con la nariz y continuó;

– quiero aprender a no preocuparme por nada y vivir como esas personas que se ven tan felices, pensar que la perfección no es la salida para tener una linda vida, quiero poder dejar de pensar y pensar demasiado, permitir que las cosas sucedan sin buscar formas para controlarlas, lo deseo pero simplemente no puedo.

Entonces pude verme claramente, adentro del espejo, mirando a esa chiquilla del otro lado, sosteniendo un pedazo de papel ya desecho en una mano y un cigarro en la otra. ¿Por qué no puedo salir de este cristal y abrazarla? ¿Decirle que no está sola?, tan siquiera consolarla. Aquí estoy, atrapada de este lado.

Después de un rato, cuando ya estaba un poco más tranquila, me miró fijamente a los ojos, y así se quedó un instante. Aproveche el momento para admirar la belleza que habían dejado las lágrimas en sus ojos, los tenía rojos y aún así se notaba un brillo particular que resaltaba su color verde. A pesar de estar hinchados seguían viéndose grandes. Es hermosa, pensé, ¿por qué no puede reconocerlo?

Ella me sonrió con una mueca de incredulidad, apagó el cigarro con un chorro de agua, se mojó las manos y siguió mirándome mientras arreglaba su cabello con movimientos seguros. Respiro profundo y me dirigió un último vistazo de pies a cabeza antes de dar media vuelta y abrir la puerta para salir del baño.

Sé que la veré de nuevo en este vaivén de emociones, y también sé que intentará convencerme de que su único medio para lograr lo que ella quiere es a través de la búsqueda de ser perfecta.

Y aquí estaré yo, esperando que algún día pueda escucharme y me permita salir del espejo para poder vivir mejor su vida, acompañarla y nunca abandonarla.

Julietajimz